HOT TODDY: EL WHISKY COMO REMEDIO

Comprobando los cócteles más buscados en Google durante el 2017, observamos con sorpresa una receta por la que poca gente habría apostado para un meritorio tercer puesto: el Hot toddy. Gracias a nuestros amigos de Barman Academy conocemos más a fondo este cóctel.

Antes que nada, debemos saber es que esta bebida tiene su origen en Escocia. Sin embargo, paradójicamente, se terminó haciendo más famosa en Irlanda, algo común entre estas dos tierras hermanas que comparten tantas tradiciones.

El Hot Toddy se caracteriza por ser un trago caliente, algo poco común. Sus ingredientes principales son el whisky, el agua, el limón y la miel, y suele ser servido con una rodaja o piel de limón y clavos. Como en casi todos los cócteles clásicos, existen muchas alternativas, como cambiar limón por naranja, o canela o jengibre por los clavos, por ejemplo.

Más allá de sus sabores o aromas, este cóctel ha alcanzado tal popularización gracias a algo más: sus propiedades medicinales. Aseguran que es ideal para prevenir o acabar con los resfriados, dolores de garganta y otros malestares. Es una versión muy popular de la receta clásica del “limón y miel” de la abuela.

Está científicamente demostrado que al mezclar ingredientes dulces con agrios (miel y limón) se estimula la secreción de saliva y mucosidad, primera línea de defensa contra los patógenos. Si a esto, le sumamos una ingesta moderada de buen whisky, le añadiremos ese potenciador del bienestar psicológico, haciendo el cóctel más placentero.

Por todo esto, el Hot Toddy, se ha convertido en una opción fantástica para hacer frente al frío, ya sea por motivos geográficos o estacionales, y una oportunidad excelente para los amantes del whisky.

Veamos como prepararlo.

Ingredientes

6 cl. Whisky
7,5 cl. Agua Hervida
2,5 cl. Zumo de Limón
2,5 cl. Miel
1 Twist de limón
3 clavos de olor
1 rodaja de limón

Equipamiento

1 x Vaso Latte/ Tumbler
1 x Jigger
1 x Barspoon

Cómo hacer

– Colocar la miel en el vaso tumbler o latte.
– Verter en el vaso y mediante jigger, el whisky, el zumo de limón, los clavos de olor y por último el agua hervida una vez tibia.
– Remover lentamente con cuchara imperial y añadir un twist de limón.
– Para finalizar, decorar con una rodaja de limón, en la parte superior.

* Opcionalmente se pueden incrustar los clavos de olor en la rodaja de limón, con lo que aportará las notas que se desea sin ser incómodo a la hora de beber, o, como alternativa, decorar con una rama de canela.

Sólo te queda disfrutarlo sorbo a sorbo.

Hasta la próxima!

Fuente: barman.academy

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