MADERA DE ROBLE ESPAÑOL: UN SECRETO A VOCES

Las Highlands escocesas son un lugar privilegiado, donde los paisajes se visten de una imponente belleza natural y el río Spey riega y delimita unas fincas que albergan algunas de las mejores bodegas de whisky del mundo. Allí reposan en silencio, cientos de barricas de roble español y americano.

Más allá de unas tradicionales reglas en la sagrada elaboración del whisky, cada maestrillo tiene su librillo, y cada destilería utiliza unas determinadas herramientas o estrategias. En función de los matices que busquen, se utilizan diferentes tamaños de alambique para destilar sus whiskies: cuanto más pequeño sea el alambique y mayor contacto tenga con el cobre, más intenso será su sabor y mayor su densidad.

Tras la destilación, la parte más pura se almacena en barricas. Es aquí donde entra en juego uno de los factores más importantes y valorados en el mercado del whisky: la madera. Invertir en la madera idónea, controlando desde su crecimiento en el monte, su tala y secado, hasta su transformación el barrica, es un proceso fundamental para conseguir un whisky de la mejor calidad.

De todas las variedades, que son muchas, el roble español es la madera seleccionada por las mejores bodegas de whisky del mundo, debido a que es un árbol de crecimiento lento y su estructura es más porosa que otras, permitiendo transmitir una intensidad de color mucho más potente y natural, desde el roble claro al caoba más oscuro. Los grandes expertos concluyen que la barrica en la que se añeja, determinan hasta el 60% de su sabor.

Además, si se quieren aromas y sabores a chocolate, especias, o cítricos, y envejecer el whisky, se debe apostar por barricas que previamente hayan contenido vinos olorosos de Jerez. De esta manera se obtendrán colores naturales y matices que todo buen whisky debe presentar y que solo se obtienen si este reposa en contacto con este tipo de maderas.

El Master of Wood de The Macallan, Stuart MacPherson, siguiendo esta linea, afirma que “la calidad de un whisky depende en una grandísima parte de la calidad de las barricas de roble en las que madura. Todos los ‘single malts’ de una buena destilería adquieren el 100% de su color de la madera en la que maduran, de manera natural y sin colorantes de ningún tipo“.

Por esta razón, las mejores destilerías de whisky escocés buscan la codiciada y escasa madera de roble español, con el objetivo de construir barricas que contendrán vinos olorosos de jerez, previo paso para madurar sus whiskies en las mejores condiciones posibles.

Josep Roca, sumiller de Celler de Can Roca, es además uno de los mayores expertos en vinos de Jerez del mundo. Tampoco dudó cuando se le preguntó por los secretos del nuevo ‘single malt’ de The Macallan: “Rare Cask es un whisky con el estilo único de la colección The 1824 Master Series, que ensalza la gama de colores naturales que caracteriza a la destilería. Este whisky es la prueba definitiva del auténtico compromiso de The Macallan por dar un tratamiento excepcional a la madera, para darle un estilo, un rigor y una calidad atemporal“.

Así pues, es innegable que la importancia de la madera en la maduración del whisky es, si no el que más, uno de los factores más importantes en todo el proceso de elaboración. Y entre todas las variedades, hay una que destaca por sus propiedades y de la cual debemos estar orgullosos: el roble español.

Salud a todos!

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